¿Qué hay detrás de la ansiedad?

¿QUÉ ES LA ANSIEDAD?

“La ansiedad (del latín anxietas, “angustia, aflicción”) es una respuesta de anticipación involuntaria del organismo frente a estímulos que pueden ser externos o internos, tales como pensamientos, ideas, imágenes, etc., que son percibidos por el individuo como amenazantes y/o peligrosos, y se acompaña de un sentimiento desagradable o de síntomas somáticos de tensión. Se trata de una señal de alerta que advierte sobre un peligro inminente y permite a la persona que adopte las medidas necesarias para enfrentarse a una amenaza”.

La persona ansiosa, tiene pensamientos negativos y realiza anticipaciones también negativas frente a hechos, situaciones y resultados presentes y futuros; en consecuencia, se activa el miedo que en su gran mayoría es irracional.

Ante situaciones nuevas o desconocidas, nuestro cerebro activa 2 sistemas:

 

1. Sistema de supervivencia (Simpático): Cuando nuestro cerebro interpreta una situación como peligrosa, en donde podemos ver afectada nuestra integridad física, mental o emocional, activa este sistema el cual responde de 3 maneras posible: ataca, se paraliza o huye, con el único objetivo de garantizar la supervivencia.

 

El sistema nervioso simpático, prepara entonces al organismo para situaciones que requieren estar en alerta. Desde un sentido positivo, nos muestra el peligro y nos da la oportunidad de actuar frente a él. Sin embargo, en el caso de la ansiedad, la persona le da demasiada importancia al miedo, y su atención está puesta más en el peligro que en sus objetivos o el disfrute de la vida; por lo tanto, la ansiedad también responde a un programa de no merecimiento, de falta de disfrute y de confianza en sí mism@ y en la vida.

 

2. Sistema de adaptación (Parasimpático): Este sistema, ante una situación nueva o difícil nos ubica en modo de aprendizaje, es decir, que analiza la situación y se enfoca en la sabia solución.

 

El sistema nervioso parasimpático, es el responsable de volver al estado de equilibrio después de la activación del sistema simpático; éste para, detiene o equilibra al simpático.

En el caso de la ansiedad, la persona interpreta muchas situaciones con el sistema de alerta, de peligro, en donde el cerebro responde como si estuviese realmente amenazada la supervivencia, cuando en realidad la mayoría de esas situaciones requieren que se asuman desde el sistema de adaptación.

SÍNTOMAS FÍSICOS:

Vegetativos: sudoración, sequedad en la boca, mareos etc..

Neuromusculares: temblores, dolor de cabeza, tensión muscular, etc.

Cardiovasculares: palpitaciones, taquicardias y dolor en el pecho.

Respiratorios: dificultad para respirar.

Digestivos: náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, etc.

Urinarios: micción frecuente.

 

SÍNTOMAS PISCOLÓGICOS Y CONDUCTUALES:

Preocupación constante.

Sensación de agobio.

Miedo a perder el control y a volverse loco.

Sensación de muerte inminente.

Dificultad de concentración y sensación de pérdida de memoria.

Inquietud, irritabilidad y desasosiego.

Obsesiones o compulsiones.

CAUSAS:

– Biológicas: anomalías estructurales en el sistema límbico, cierta predisposición genética, consumo de alcohol, drogas y algunos medicamentos, entre otros.

–  Ambientales: como ciertos estresores auditivos, visuales etc, y una mayor hipersensibilidad a estos estímulos.

– Psicosociales: como las situaciones de estrés, ambiente familiar o relaciones disfuncionales y preocupaciones excesivas.

CAUSAS DESDE LA TEORÍA DE LA DESCODIFICACIÓN BIOLÓGICA DE LAS ENFERMEDADES (Hamer):

Generalmente, los conflictos emocionales inconscientes que dan lugar a la ansiedad tienen un origen transgeneracional (Hay presencia de esta condición en uno o varios miembros y generaciones del clan familiar), o en la etapa del Proyecto Sentido (Miedo de los padres a que el o la hija no nazca bien, o situaciones durante la gestación y el nacimiento del o la bebe que generaron angustia, miedo o excesiva preocupación en uno o ambos padres). Aquí es donde está ubicado generalmente el origen de la Ansiedad, la cual se activa en algún momento de la vida porque ya existe el conflicto generador o programante.

Teniendo en cuenta este aspecto es de vital importancia que la persona realice una sanación ancestral para cortar y reprogramar dicha memoria y adicionalmente sanar y reprogramar gestación y nacimiento (Proyecto sentido). No obstante, es muy valioso realizar un diagnóstico que permita identificar en la persona que tiene la ansiedad, aspectos de personalidad coadyuvantes en el conflicto con el fin de realizar un proceso integral.

Escrito por: Dra. Naylla Kafruny

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